jueves 16 de junio de 2011

Salud Privada


Hace un par de días mi esposa tuvo que operarse, el doctor que la vio tiene su consulta a un costado de una clínica privada y le explicó que debía quedarse de inmediato a lo que ella contesto: ..No me puede operar en el hospital público doc? Respondió que en el hospital no había disponibilidad de camas hasta un mes más y consideraba que debía intervenirla de inmediato, agrego que no saldría tan caro. Entonces no quedo otra alternativa.

Clínica del Maule
Segundo piso
Cama 205
Habitación Compartida

Al segundo día yo comenzaba a entender los principios que rigen la salud privada y que son incompatibles con la salud publica.
Obviando que la infraestructura es mucho mejor, que esta todo lustroso, que las enfermeras son bonitas, que tienes un plasma en la habitación (para no perderse la final de la NBA), y una cama que se regula según tus necesidades; esta el hecho de que la atención apunta siempre a que la paciente se sienta bien, no confundir con un bienestar clínico, sino ese bienestar que da una atención cariñosa, preocupada. ¿Que importa si es fingida? Lo importante es que es.
Un día mi esposa quería lavarse el pelo pero no sabia como hacerlo, le ofrecí mi ayuda pero fueron tres ayudantes de enfermería las que finalmente armaron un salón de belleza de campaña.
Yo he vivido la salud pública. No la estoy crucificando. Pero creo alcanzara difícilmente estos estándares de atención. Es publica porque en la sala cuando te lavan el poto todos lo ven, es decir te lavan el poto en publico.
En la salud privada te asean el ano, pero en privado.
Larga vida a la salud publica como consigna política, como declaración de principios.
Larga vida a la salud privada como derecho a ser atendido con preocupación.

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